Simplicity of the facts ...

. . . Rain is always on time

Tu boca hizo de pronto un gesto que reflejaba la fuerza tremenda con la que me apretabas dentro de ti.

Alberto Ruy Sánchez (via poetry-curves)

Quiero ser fuego y apagarme en tu sonrisa.

Alberto Ruy Sánchez (via poetry-curves)

¿Cuántos suspiros se necesitan para crear un huracán?

Fernando Reynoso (via poetry-curves)

Le he regalado a tus labios la exclusividad de mi cuerpo.

Fernando Reynoso (via poetry-curves)

Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»… Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»).

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.

Espero Curarme de Ti
Jaime Sabines  (via flordesuenoymuerte)

¿En cuál amanecer despertamos hoy, el tuyo o el mío?

Fernando Reynoso (via poetry-curves)

Virgen aún para el que te posee,
desconocida siempre para el que te sabe,
¿qué puedo darte sino el infierno?
Desde el oleaje de tu pecho
En que naufraga lentamente mi rostro,
te miro a ti, hacia abajo, hasta la punta de tus pies
en que principia el mundo.
Piel de mujer te has puesto,
Suavidad de mujer y húmedos órganos
en que penetro dulcemente, estatua derretida,
manos derrumbadas con que te toca la fiebre que soy
y el caos que soy te preserva.

Otra Carta (Fragmento)
Jaime Sabines  (via flordesuenoymuerte)

Y, en lo más obscuro de la noche, es siempre emocionante ver cómo el cuerpo amado brilla mostrando por dónde pasaron nuestros labios.

Alberto Ruy Sánchez (via poetry-curves)